bacterias en los hielos

Alarma por bacterias encontradas en los hielos de Reino Unido

Quedar con los amigos, con la familiar o simplemente tú a solas y tomarte un refresco. Se trata de una práctica habitual que hacemos muchos días de la semana. A la hora de tomarlo, muchas personas realizan una especie de ritual: en vaso, con hielo o sin, con una rodaja de limón o sin ella. Cada persona tiene un gusto por cómo quiere bebérselo y de qué forma.

Si estás pensando visitar algún país británico, presta atención a qué consumes. El hielo de las cadenas más importantes de cafeterías británicas, contienen restos de bacterias provenientes de las heces, según una inspección. Además, han señalado que el nivel de contaminación en los hielos es realmente preocupante.

Los expertos aquí en España, han declarado que no se debe desconfiar, ya que generalmente las cosas se hacen bien. Cualquier establecimiento tiene la obligación de mantener limpio el local y todo lo relacionado con él. Además, los controles es obligatorio que sean exhaustivos, pero el problema son los empleados, quienes no siempre respetan las normas higiénicas. Las más destacadas son las que están relacionadas con la limpieza de manos después de ir al baño.

En cuanto a las máquinas de hielo, es necesario que se controlen como el resto de equipos, o sea, tres o cuatro veces al año. La razón es porque el agua es un vehículo de microorganismos. Por lo tanto, el hielo al estar compuesto de agua, debe ser potable y exenta de bacterias.

Además, hay que prestar atención al hecho de que las bacterias sobreviven a bajas temperaturas puesto que estudios en lugares como Siberia, han arrojado datos en los que se advierte que existen virus y bacterias de hace miles de años. No aumentan, no se reproducen, pero están vivos y al descongelarlos reviven. El agua, aunque sea potable, no es estéril y no está libre de microorganismos. Al visitar lugares del extranjero, encontramos bacterias nuevas que nuestro organismo no reconoce y podemos amargar nuestra visita por este motivo.

Cualquier precaución es poca, por lo que es preferible consumir agua o refrescos embotellados para no tener ningún disgusto, dada la alarma que se ha generado respecto a los hielos.