¿Qué es la purificación del agua?

Como su nombre indica, este proceso se lleva a cabo con el fin de eliminar cualquier residuo o compuesto que sea dañino del agua: todo con el fin de que ésta sea apta para el consumo humano. Y aunque parezca un poco drástico, este proceso es hoy más importante que nunca.

Esto se debe a la forma en que la contaminación moderna ha afectado al medio ambiente. Literalmente existe una gran cantidad de enfermedades que pueden padecerse de consumir agua que no ha sido purificada debido a las bacterias y compuestos que pueden residir y desplazarse en este líquido.

Por ello, dejamos de lado el proceso de hervir el agua, que es importante y necesario pero solo mata bacterias, mientras que elementos como metales, químicos de todo tipo, pesticidas y otros contaminantes permanecen intactos.

¿Qué puedo hacer para enfrentar este problema?

  • En primer lugar, no utilices elementos contaminantes o realices procesos que los generen, pues ya el planeta tiene suficientes.
  • Segundo, no consumas agua de cualquier fuente, siempre asegúrate de que se trate de agua tratada y purificada.
  • Tercero, mantén limpio los espacios destinados a paso y distribución de agua en tu hogar.

¿Y luego? Al cumplir las obligaciones básicas podrás elegir alguna de estas alternativas:

Cloración

El uso de cloro para purificar el agua es muy común ya que éste elimina los microorganismos que se encuentren en el agua. Pero debes tener cuidado tanto de la cantidad de cloro que utilizaras con el fin de evitar envenenamiento si utilizas demasiado, o que las bacterias sobrevivan si utilizas muy poco. Hay guías establecidas por la OMS donde podrás encontrar más información sobre este punto.

Filtros

El uso de filtros para eliminar sedimentos del agua es muy común y práctico, pues este proceso de purificación se puede aplicar literalmente sin mover un dedo o calcular cantidades. Solo basta con filtrar el agua y listo, se verá libre de cualquier tipo de impurezas en un instante.

De estos 2 procesos parten muchos otros, como: la osmosis inversa, el intercambio iónico, la ozonización y procesos de embotellado.

Puedes ponerlos en consideración luego de analizarlos, pero además de todo esto recuerda también realizar procesos de limpieza periódicos de tuberías y desagües con el fin de reducir la cantidad de residuos en estos y aumentar el margen de pureza del agua que consumas.

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